La crema Budwig

La Dra Catherine Kousmine (1904–1992) dedicó gran parte de su vida a investigar la relación entre alimentación, inflamación y enfermedades crónicas, en una época en que la nutrición apenas ocupaba un lugar en la medicina convencional. Aunque se especializó en pediatría, su trabajo se desarrolló principalmente a partir de la observación clínica de pacientes con enfermedades degenerativas y autoinmunes.

Una figura adelantada a su tiempo

Como te contaba, uno de sus aportes más importantes fue establecer la relación entre alimentación, inflamación crónica y aparición de enfermedades, décadas antes de que este concepto se consolidara científicamente. Kousmine defendía que determinados patrones en la dieta podían favorecer un estado inflamatorio crónico y con ello, aumentar la vulnerabilidad del organismo a procesos degenerativos.

Señalaba el intestino como eje central de la salud, poniendo el foco en estado de la mucosa y microbiota, y en cómo influían directamente en el sistema inmunitario y en la inflamación del sistema. Además, también fue precursora en destacar la importancia de los ácidos grasos esenciales, especialmente el omega-3, en la regulación de la inflamación y del sistema nervioso. 

Kousmine anticipó marcos de investigación que hoy son centrales en medicina y nutrición y como sucede tantas veces, ni sus años de estudio e investigación, ni su amplia experiencia clínica, fueron tomados en cuenta hasta muchos años más tarde.

Hoy me apetecía rendirle un pequeño homenaje compartiéndote su propuesta de desayuno: la crema Budwig, con algunas pequeñas modificaciones que me parecen interesantes. Esta crema es un concentrado de alimentos vivos, omega-3, vitaminas, minerales, oligoelementos, además de probióticos, que nos ayudan a cuidar nuestro sistema desde dentro. Acompáñala de alguna proteína de calidad, como el huevo y un poco de pan de trigo sarraceno para un desayuno completo y saciante según tus necesidades.

Ingredientes

  • 5C Kéfir de cabra

  • Mitad de un plátano maduro o manzana rayada

  • 1C Aceite de linaza de primera prensada en frío

  • 1C Trigo sarraceno

  • 1C Semillas de lino

  • Semillas de calabaza

  • Semillas de cáñamo

  • Polen

  • Fruta de temporada

Preparación

  1. Moler en el momento con un molinillo o batidora el trigo sarraceno junto a las semillas de lino.

  2. Poner en un bol el kéfir de cabra y agregar la cucharada de aceite de linaza. Mezclar enérgicamente hasta que quede completamente integrado.

  3. Machacar el plátano con un tenedor y agregar a la mezcla de kéfir. Mezclar bien.

  4. Decoramos por encima con el resto de ingredientes: semillas de cáñamo y calabaza, fruta de temporada, polen.

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