Herpes labial
Hace unos días regresé de un viaje a Copenhague y, además de disfrutar de la belleza, la gastronomía y la cultura de la ciudad, me traje un souvenir inesperado de vuelta a casa: un brote de herpes labial. Un par de noches con menos descanso del habitual, un delicioso pan danés de nueces y el estrés natural previo al viaje hicieron su magia. Hacía tanto que no me pasaba que había olvidado lo molestos (y dolorosos) que pueden llegar a ser si no sabemos cómo tratarlos, así que hoy me propuse compartir contigo qué aspectos debemos tener en cuenta tanto a nivel de prevención como vías de tratamiento natural.
¿Cuál es la causa de la aparición del herpes labial?
La causa directa es la infección por el virus del herpes simple tipo 1 VHS-1, que se transmite principalmente por contacto directo con la saliva o piel de una persona contagiada. Una vez sucede el contagio, el virus puede permanecer latente (dormido) en los ganglios nerviosos, reactivándose por diversas causas.
Factores que pueden reactivar el virus
Estrés físico o emocional.
Agotamiento, insomnio.
Cambios hormonales.
Infecciones, fiebre.
Exposición solar intensa.
Consumo elevado de L-arginina (nueces, chocolate, cacahuetes)
Prevención y tratamiento
¿Por qué hablamos de un aminoácido (L-arginina) en los factores que pueden favorecer la aparición del herpes labial? El virus del herpes simple utiliza la arginina para replicarse dentro de las células. La arginina es un aminoácido esencial que participa en numerosos procesos metabólicos, pero el virus también la necesita para reproducirse. Es aquí donde entra en juego nuestra aliada, la L-lisina, otro aminoácido esencial que compite con la arginina en la absorción celular, ayudándonos a inhibir parcial o totalmente este proceso.
-Prioriza alimentos ricos en L-lisina desde los primeros síntomas. La lisina está presente en alimentos como lácteos, huevos, pescado, pollo.
-Reduce alimentos altos en L-arginina desde los primeros síntomas. La arginina está presente en nueces (alto contenido), cacahuetes, semillas, chocolate, gelatina.
-Suplementación L-lisina 1000mg/día en 2 tomas (consultar si existen patologías previas o tratamiento) desde los primeros síntomas.
-Aceite esencial de menta piperita puro, por su acción antiviral, calmante y antiinflamatoria. Aplicar sobre la lesión el aceite esencial diluido en aceite de coco utilizando un hisopo tres veces al día.
-Reducción de estrés e higiene del sueño.
Para prevenir la aparición del herpes labial es importante reducir los niveles de estrés, mejorar la calidad del sueño y corregir el insomnio de ser necesario. Fortalecer el sistema inmune con una dieta rica en antioxidantes, probióticos (chucrut, kéfir, kombucha) vitamina C y ácidos grasos omega-3 y valorar la suplementación en L-lisina si los brotes son frecuentes. Aunque la eliminación total del virus no sea posible, la prevención ayuda a acortar la duración de los brotes y que estos aparezcan con menor frecuencia.