Estrategias para cuidar tu salud en primavera

Nos encontramos en el ecuador de la primavera y ya podemos notar como el sol va calentando los días, los campos se llenan de flores silvestres y de la misma forma que la naturaleza, nuestro cuerpo experimenta un proceso de adaptación y transición hacia los meses más cálidos. Cambian las horas de luz, la temperatura, el ritmo del cuerpo y también nuestras necesidades.

Desde la naturopatía, es un momento interesante para resetear y apoyar algunos procesos naturales del organismo, especialmente los relacionados con la digestión, la depuración, el descanso, la piel o la sensación de pesadez acumulada durante el invierno. 

La primavera es una oportunidad para devolver a tu cuerpo todo su dinamismo y vitalidad desde la suavidad y el sentido comúnla idea es acompañar al organismo con hábitos sencillos que puedan favorecer una sensación de mayor ligereza y bienestar.

Algunas plantas depurativas que pueden ser especialmente interesantes en esta época son:

  • El diente de león, como apoyo digestivo y hepático.

  • El cardo mariano, contiene silimarina que ayuda a regenerar y reparar el hígado.

  • Fumaria, estimula la producción de bilis y ayuda a eliminar toxinas del organismo.

Estas plantas pueden tomarse en infusión, combinadas con manzanilla puede potenciar la absorción de sus principios activos y su efecto antiinflamatorio.

Comer un poco más ligero. Con la llegada del calor, el cuerpo pide comidas menos densas y más alimentos frescos, hidratantes y ricos en fibra. Verduras, frutas de temporada, cocina al vapor, legumbres de calidad y suficiente agua pueden ser ser una buena base.

Mover el cuerpo y exponerse a la luz natural. La primavera suele mejorar el estado de ánimo y facilitar que recuperemos algo de actividad física y contacto con el exterior. Caminar, recibir luz solar por la mañana y respetar los horarios de sueño puede influir mucho más en la salud de lo que a veces pensamos. 

Prestar atención al descanso. Si desde que llegó la primavera me noto más cansada, es momento de revisar hábitos como la higiene del sueño. El cambio de estación también puede generar desajustes que si se van arrastrando, pueden convertirse en un problema del futuro. Un descanso reparador está directamente relacionado con menos inflamación y mejor el sistema inmune.

Cuidar del sistema inmunológico. Especialmente después del invierno y es un momento donde muchas personas notan más alergias y resfriados estacionales. Algunas plantas y nutrientes utilizados tradicionalmente en esta época son:

  • La equinácea, como apoyo inmunológico. Mi favorita es esta de A. Vogel.

  • El propóleo, empleado para el cuidado de la garganta y las vías respiratorias, especialmente en épocas de cambios estacionales. Este spray nómada de emergencia de Ballot-Flurin me gusta especialmente para llevar conmigo en esta época del año.

  • El saúco, utilizado de forma tradicional en procesos respiratorios.

  • El tomillo o el jengibre, para el cuidado respiratorio y digestivo.

  • Nutrientes como la vitamina C, el zinc o la vitamina D, importantes para múltiples funciones del sistema inmune.

Algo que a veces subestimamos: pasar más tiempo al aire libre, reducir niveles de estrés en la medida de lo posible, movernos y recibir luz solar tiene un gran impacto en cómo nos sentimos física y mentalmente.

Anterior
Anterior

Aromaterapia

Siguiente
Siguiente

Herpes labial