Pan sin gluten

Hay algo de poderoso en hacer pan. Quizá tenga que ver con el origen, la raíz o con recuperar el amor por el proceso. Hacer pan es bajarse de lo prefabricado, salir del scroll infinito, recuperar nuestro tiempo: manos y atención haciendo equipo en un entrenamiento de confianza total.

Esta receta es para todas. Para las que disfrutamos de un buen pan casero, para las sin gluten y para quienes quieres empezar por algo sencillo y altamente nutritivo. El ingrediente principal es el trigo sarraceno, un pseudocereal que contiene todos los aminoácidos esenciales.

Ingredientes

  • 2 tazas de trigo sarraceno en grano BIO

  • 1 cucharadita de sal marina

  • 1 taza y 1/2 de agua

  • Semillas de amapola y de calabaza sin tostar al gusto

Preparación

En este pan no utilizaremos levadura ni harinas, la fermentación será del propio grano.

  1. Lavar muy bien el trigo sarraceno en grano y cuando esté limpio, dejar en remojo por unas 8-9 horas.

  2. Pasado este tiempo, colamos bien el trigo sarraceno desechando el agua de remojo.

  3. Colocamos en la jarra de la batidora ya escurrido, añadimos la sal y la taza y media de agua.

  4. Batimos a toques. La mezcla debe quedar integrada y más o menos uniforme, pero no del todo licuada.

  5. La colocamos en un recipiente grande de vidrio y dejamos fermentar con un paño de algodón encima por 9-12h. La fermentación puede ser más larga, pero dependerá de la temperatura. Para saber si está lista, debemos observar burbujas de aire en nuestra masa y olor a levadura.

  6. Pasado este tiempo, tendrás tu masa lista. Removeremos con una espátula con movimientos envolventes y colocaremos en un molde forrado con papel de horno. Es importante, ya que esta masa puede pegarse al molde.

  7. Colocaremos las semillas de calabaza y amapola por encima. Es opcional, pero 100% hacen la diferencia.

  8. Con el horno precalentado a 220º, hornearemos a esta temperatura por 20’. A los 20’ bajaremos a 180º y hornearemos entre 40’ y 45’.

  9. La masa quedará crujiente por fuera y esponjosa por dentro. Dejamos enfriar en una rejilla antes de cortar. Se puede congelar sin problema una vez enfriado y cortado.

Me encantará saber si te animas a probar y por supuesto, puedes dejarme tus dudas en los comentarios.

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